Historia

Historia

El nombre de Mirabel aparece en libros de la Edad Media. Varios libros de esta época hablan de su castillo como una fortaleza, sin mencionar el pueblo. Es en el siglo XVIII cuando empieza a aparecer en libros y documentos el nombre de la villa.
Recientes estudios han demostrado que Mirabel estaba en el borde establecido por dos pueblos: los "Vettones " y los "Lusitanos". Uno, un pueblo agrícola, y el otro, un pueblo de ganaderos. De su estancia en la zona dejaron los "Castros" y muchos Dólmenes.
Después de estos dos pueblos, se pueden ver también en diferentes lugares de la villa la influencia de varios pueblos que posteriormente llegaron a la península, como son los restos arqueológicos encontrados de los romanos, los pueblos germánicos y la influencia de los árabes, de los cuales se cree que reconstruyeron el castillo.
Mucho después, el castillo y el pueblo, pertenecieron al Marquesado de Mirabel. Marquesado muy unido a la Corona de España
Desde su fundación Mirabel formó parte del distrito de Plasencia hasta que Pedro de Zúñiga adquiere terrenos y controla la aldea, iniciándose la lucha por la independencia del lugar.
En 1488 se concede a Francisco de Zúñiga el señorío de la fortaleza y vasallos, alcanzando en 1535 la condición de villa bajo el dominio del Marquesado de Mirabel, concedido por Carlos I a Fadrique de Zúñiga y Sotomayor, y la definitiva independencia jurídica y política de Plasencia.
Este municipio, cabecera del que fuera marquesado que lleva el nombre de la localidad, conserva aún edificios cuya nobleza y escudos nos hablan de la condición señorial de sus promotores. En las afueras de la localidad podemos visitar el edificio que fuera casa de recreo del Marqués de Mirabel. Otro elemento singular es el rollo, que se levanta en la Plaza Mayor, donde también se encuentra el Ayuntamiento.
Posee Mirabel una iglesia parroquial dedicada a la Virgen de la Asunción. Se trata de una edificación cuya historia constructiva comenzó a finales del s. XV, aunque el aspecto que hoy presenta se debe a las transformaciones que conoce la iglesia a lo largo de los s. XVI y XVII. La torre dispuesta a los pies es el elemento externo más destacable
En las proximidades de la población y en lo alto del cerro del Acero se localizan los restos del castillo, un edificio que desempeñara un destacado papel en la reconquista de la zona
A lo largo del siglo XIX el marquesado va perdiendo algunos de sus privilegios y la localidad de Mirabel va creciendo paulatinamente, al igual que su población, en su mayoría campesina.
El siglo XX supone el fin del dominio señorial de los Marqueses de Mirabel. Las gestiones realizadas en la década de los treinta por un alcalde, José Rodillo, hicieron posible que las tierras de los marqueses fueran entregadas a los vecinos. Finalizaron así cuatrocientos años de dominio señorial.
Con esta rica tradición histórica no es de extrañar que encontremos numerosos restos del pasado con impresionante valor.